Pausa y presencia · Práctica de 3 minutos

Una pausa para volver a ti

Dedica unos minutos a detenerte, notar cómo estás y acompañar tu respiración sin forzarla. Puedes realizar esta práctica sentado y con los ojos abiertos.

1. Encuentra tu apoyo · 1 minuto

Siéntate de una forma cómoda y nota el contacto de los pies con el suelo y del cuerpo con el asiento. Puedes mantener los ojos abiertos. Dedica unos instantes a observar el espacio que te rodea.

2. Observa tu respiración · 1 minuto

Deja que la respiración siga su ritmo natural, sin intentar hacerla más profunda ni más lenta. Observa cómo entra y sale el aire. Si te distraes, vuelve con suavidad. Si prefieres, dirige la atención a un sonido o a un objeto cercano.

3. Escúchate y continúa · 1 minuto

Pregúntate: «¿Cómo estoy ahora?» y «¿Qué necesito para continuar?». No hace falta encontrar una respuesta inmediata. Antes de terminar, elige un gesto sencillo: beber agua, estirarte o retomar tu actividad con una pequeña pausa.